jueves, junio 11, 2020

La Mujer de Lot










Mujer estatua / tu historia
azul verde malva roja 
quedó blanca de congoja 
extenuada y sin memoria 


mujer estatua / por suerte 
fuiste hueso / carne fuiste
y sin embargo qué triste 
es tenerte y no tenerte 

mujer con lluvia y pasado
avara de tus mercedes 
ojalá escampe y te quedes
para siempre de este lado

mujer de sal y rocío 
tu corazón sigue en celo 
y tu voz está de duelo 
como la tierra y el río 

 no olvides que no se olvida
 hacia atrás o hacia adelante 
 ya el castigo fue bastante 
 reincorpórate a la vida

 con audacia / sin alertas 
 con razón o sin motivo 
 mujer de lot / te prohíbo
 que en estatua te conviertas 

mujer otra / diferente 
si no fuera juez y parte
jugaría a desnudarte 
lentamente / lentamente.



Mario Benedetti

lunes, junio 01, 2020

D'Albereda Estant




Deixa'm fugir d'aquí, i tornar al teu temps.
Trobem-nos altre cop al lloc de sempre.
Ens n'anirem. 
Prendrem el tren més lent.
Ens asseurem, i tot el dia,
mirats pero sense mirar,
 ens prendrem
la tèbia cervesa del silenci.
Riurem també, i guardarem el secret.  


( mescladissa B.F.)

martes, julio 08, 2014

Aigualexos


Impúdico indigete. Árbol antropomórfico


miércoles, noviembre 28, 2012

Circunloquio



Si Julian Lasagne va a Estocolmo, es probable que expire de frío. Antes le inculparan por violentar chicas suecas, claro. Yo no me lo creo ni mucho ni nada. Porque antaño,  si algo había en este mundo más asequible, era seducir a una fémina escandinava.
Será que Suecia habrá cambiado inmensamente.
Tanto, que Jean Baptiste Poquelin en 1648, cuando apenas nadie le llamaba Molière, saltó con pirueta incluida  desde lo alto del carromato de su Ilustre Teatro hasta caer sobre el prado humedecido por la Loire, allí en su verde Turena, y gritó a los otros:
–¡¡Descartes está en París!!  ¡¡Nous allons!!.
Tras deambular por la República Neerlandesa como un hurón, bajo el lema ovidiano de “bien vive quién bien se esconde” y mudar trece veces de domicilio, Renatus Cartesius se había empecinado en terminar su Tratado del Hombre en lo que restaba de la Lutetia romana, agitada entonces por La Fronda, y fue en esos días que se apercibió que ya todos le miraban con caras largas. No era de extrañar porque en la universidad de Utrecht le acababan de decir aquello tan antipático de “recoja sus cosas y no vuelva usted mañana” y en la de Leyde ya le habían mentado todos los nombres del cerdo. Mientras, la Santa Sede  meditaba  que un Galileo más o un Galileo menos, no se notaria.
Tienes un e-mail, le dijo alguien. Sí.
La ambigua reina Cristina, - porque en algunos retratos es rubia y mona, y en otros morena y con rostro de équido asustado- acababa de rubricar con mucho gusto en Westfalia y ahora la amazona impenitente, la Diana Cazadora contumaz y la terca campeona de esgrima, se aburría.
Columna regni sapientia balbuceó y luego la holmiense  soberana advirtió a René que disponía habitaciones vacantes en su casa frente al Grand Hotel.
El inconveniente quizá, era que la bella sagitario solía ser de sueño breve y la sapientia regni se impartía todos los días a las cinco de la mañana. Mucho antes, claro, que los congelados benedictinos en algún remoto lugar de la península, pudieran pensar en la Lectio Divina de Maitines. Las clases intempestivas de cartesianismo duraron parece ser, cinco meses. Al sexto, el ayo extranjero sucumbió. Meditaciones metafísicas, sí, pero sin una triste bufanda.

sábado, marzo 24, 2012

Legendary drums



Desde que murió el inolvidable Rory Gallagher en 1995, su último batería Rod De’Ath, desapareció. Nadie sabe dónde está. Alguien escribe por ahí que también está muerto. Pero al parecer no hay pruebas de nada.

En Marzo de 1975, asistí al concierto de Rory en el Pabellón de Deportes de Barcelona, en la actualidad en un increíble estado de abandono.

No recuerdo muy bien que ocurrió pero casi al final del concierto algunos- bastantes- descendimos gradas abajo presos del éxtasis musical. A saber como iba yo y un par de colegas de aquellos años, porque acabé sentado en la parte posterior del escenario al lado de Rod. Más que a su lado, fue a sus pies. En el transcurso del tiempo ha quedado estampada en mi memoria la imagen de sus extremidades inagotables, de sus obstinadas piernas batiendo endemoniadas, los pedales del bombo y los platillos del hi hat. En aquella extraordinaria noche decidí incorporar a la lista de los otros tres grandes drummers de mi predilección, a Rod De’Ath. Dos o tres días después actuaron en Madrid y San Sebastián

Hoy he localizado ese sublime documento y lo acomodo aquí, en este sencillo blog sin intención de lucro ni banners publicitarios, hasta que alguna materia gris decida que ya no sé pueda gozar, alegando unos derechos que ella, -la materia- seguramente tampoco tiene.

He ahí, los tres restantes y augustos tamborileros, objetos de mi adoración.

“GINGER” BAKER (1939)



CARMINE APPICE (1946)



JOHN BONHAM (1948- 1980)

miércoles, diciembre 28, 2011

Satura matutina del yambógrafo.

Cuando por fin llegué a Nueva York, ya no había nadie. Tampoco en Tánger.

El clado sí estaba. Allí y sobre las aceras de mi calle, pero no logro despertar.

Anhelo desadormecerme por no leer chismes de niños para mayores,

para no convertirme en hoja seca que arrastra el tiempo.

Codicio surgir de esta somnolencia para que lo nimio olvide ser sublime;

por si acaso los despiadados mercaderes de la nada renuncian a ser religión.

Desvelarme ya siempre, y descubrir de una vez por todas, por qué te quiero.



lunes, noviembre 21, 2011

La noche de Herse. La grada.






Avante el parteluz churrigueresco del ajimez, el jurisperito despuntó en su contrahaz, forzado a surtir la buena serena a la francachela itinerante de damajuanas desleídas. Los buharros aprontaron después, emboscando trinchas y bocardas lastradas de inquina, en la fracción más agachada del pasamano. Supra la batahola desemejante, deprecaba: ¿qué articulan? ¡Por Dios, ampararme! ¿qué prorrumpen?. Agoró y de sus entrecerrados bezos desaguaron lúgubres avechuchos de la amaranta sibila:

-Anegarte has, del mismo cieno que acogotó al trivial turmódigo- Premiosamente la behetría declina por el álveo del holgado, enojoso y excesivo lapso.

viernes, septiembre 23, 2011

Sargent

Lleig i poqueta cosa: coll prim i cabell embullat i una taca de tinta, rastre de cargol. Tanmateix algú l’havia estimat, portat els braços i al cor. Si no hagués estat per ella, la raça del món l’hauria trepitjat, un tou cargol escarxat. Ella havia estimat aqueixa feble sang aigualida extreta de la seva…….

Feo e inútil. Cuello flaco y pelo enredado y una mancha de tinta, una huella de caracol. Sin embargo, una le había amado, le había llevado en brazos y en el corazón. De no ser por ella, la carrera del mundo le habría aplastado pisoteándolo, estrujado caracol sin hueso. Ella había amado esa débil sangre aguada sacada de la suya.....

Ugly and futile: lean neck and tangled hair and a stain of ink, a snail’s bed. Yet someone had loved him, borne him in her arms and in her heart. But for her the race of the world would have trampled him under foot, a squashed boneless snail. She had loved his weak watery blood drained from her own…..

(James Augustine Aloysius Joyce)

sábado, septiembre 17, 2011

La ciudad interior


Curáronse los heridos y, dentro de ocho días, estuvieron para ponerse en camino y llegar a Roma…… (Miguel de Cervantes)

Oh! Roma en tu grandeza, en tu hermosura,

huyó lo que era firme, y solamente

lo fugitivo permanece y dura….. (Francisco de Quevedo)

¡Torniamo subito! ¡Torniamo a Roma! ….. (Johann Joachim Winckelmann)

¡Al fin llegué a esta capital del mundo!.... (Johann Wolfgang von Goethe)

¿A qué siglo, a qué hombres pertenecen? quizá removemos el polvo del más ilustre sin saberlo….. (François René de Chauteaubriand)

Cuando Miguel Ángel, ya muy viejo, trabajaba en esta iglesia, lo hallaron un día de invierno, después de caer una gran nevada, errando entre las ruinas del Coliseo…..

(Stendhal)

Después, entramos en una calle pequeña, en la que, además de la fila de coches que avanzaban, había otra fila, la de los coches que regresaban….

(Charles Dickens)

En ese silencio, el Tíber, todo amarillo, discurría entre las altas murallas, que apestaban al sol a meadero…… (Pier Paolo Pasolini)

Roma en otoño. Esa ola de azul en los muros, sombras languidecientes sobre fondo marrón…. (Paul Nizon)





imagen: Ippolito Caffi

miércoles, septiembre 07, 2011

Collage

Primero levanté los ojos al cielo, de donde nos viene la célebre ayuda; donde los caminos no aparecen marcados, donde se vaga libremente, como en un desierto, donde nada detiene la vista, donde quiera que se mire, a no ser los límites mismos de la vista. -Me elevo. No quiero que el tiempo arrebate mi pasión. Es una tentación, tan, tan ardiente- No es casual que Kafka hablara de la literatura como de, un hacha con la que cortamos los mares congelados que tenemos dentro.

La calle dejó de zumbar alrededor y la señorita taxista se volvió y señaló el número marcado en el taxímetro; tendió su hermosísima palma abierta. Nunca he visto nada hermoso, nunca, jamás. El taxi en medio de aquella bendición caída del cielo. -Ha llegado a su destino -dijo ella, como una canción en la radio, no sé si me entendéis. Pero ¿acaso hay alguien que no lo entienda? La canción perfecta para la ocasión, golpeando en nuestros oídos entre la barahúnda de canciones que suenan por ahí. Podría llegar el fin del mundo y nosotros seguir esperándola, una simple canción en la radio, pero luego un día, de pronto, damos a una tecla y ahí la tenemos sonando, y todo el tráfico del mundo deja de tener importancia. No existe nada que pueda sofocar esa canción....... si creéis en esas cosas, aunque nadie os obliga a ello. Nadie tiene por qué creerlas.

Por eso levanto los ojos, cuando todo va mal. Soy incapaz de evitarlo; a ese cielo en reposo, desde el desorden y la ceguera de la ciudad, del campo, de la tierra.




Foster Wallace, Black Box.Beckett, Handler.

Imagen: Dall’Inferno. Roberto Ferri.