sábado, septiembre 17, 2011

La ciudad interior


Curáronse los heridos y, dentro de ocho días, estuvieron para ponerse en camino y llegar a Roma…… (Miguel de Cervantes)

Oh! Roma en tu grandeza, en tu hermosura,

huyó lo que era firme, y solamente

lo fugitivo permanece y dura….. (Francisco de Quevedo)

¡Torniamo subito! ¡Torniamo a Roma! ….. (Johann Joachim Winckelmann)

¡Al fin llegué a esta capital del mundo!.... (Johann Wolfgang von Goethe)

¿A qué siglo, a qué hombres pertenecen? quizá removemos el polvo del más ilustre sin saberlo….. (François René de Chauteaubriand)

Cuando Miguel Ángel, ya muy viejo, trabajaba en esta iglesia, lo hallaron un día de invierno, después de caer una gran nevada, errando entre las ruinas del Coliseo…..

(Stendhal)

Después, entramos en una calle pequeña, en la que, además de la fila de coches que avanzaban, había otra fila, la de los coches que regresaban….

(Charles Dickens)

En ese silencio, el Tíber, todo amarillo, discurría entre las altas murallas, que apestaban al sol a meadero…… (Pier Paolo Pasolini)

Roma en otoño. Esa ola de azul en los muros, sombras languidecientes sobre fondo marrón…. (Paul Nizon)





imagen: Ippolito Caffi

7 comentarios:

Bel M. dijo...

Comparar la ciudad interior a una real (más o menos) y con esa selección de citas. Poético, llegador, como dice mi amiga mexicana.
Kisses.

mjromero dijo...

Todo va y viene, no solo los coches.
Siempre fue una de las ciudades abiertas y llenas de interiores.
Un abrazo.

Conde de Galzerán dijo...

Seguramente, todos porteamos una ciudad interior. Quizás una Roma, recóndita e íntima.
Gracias, amigas.

Fran dijo...

creo que sí que hay una ciudad interior, un espacio que no coincide exactamente con la realidad. Algunas veces incluso he soñado con mi ciudad pero bajo otra luz. No importa puesto que las cosas no son en sí mismas sino que son como cada uno las ve.
Has hecho una increible selección.

Conde de Galzerán dijo...

Se me hace arduo pensar con un Levante con distinta luz. Un amanecer en Creus no tiene nada que ver con uno en La Nao. Pero yo también creo que los sueños y las miradas, todo lo permiten.
Gracias, Fran

Liška dijo...

Lo que hace único un instante es ese instante en si mismo, cuanto más nos entregamos a él, más lo poseemos. Nuestra Roma.

Un beso, qué placer volverme a encontrar contigo. Sacaste mi sonrisa.

Conde de Galzerán dijo...

Donación, ofrenda. Entregados a ese instante, parece que vivimos en la eternidad.
Me complace ver que estás de nuevo en acción - bloggera,Liska.
Otro beso para ti.