lunes, agosto 29, 2011

Adverso flumine ire

Temprano debía enfrentarme a asuntos muy apremiantes. Diligencias, las llamaba mi difunto padre. Sin embargo me he convencido a mi mismo que ya se harán mañana. Porque de repente ha acudido a mi mente el embrión de una canción sin música; sólo con el sonido de las palabras y no podía dejar de anotarlo. Además me restaba concluir los pensamientos que comencé el viernes pasado sobre si la poética es una inclinación o puramente un temperamento; dilema que me es urgentísimo resolver. En el lector de cd-roms también acontecían cosas pendientes por oír. Había olvidado lo que me repugna ese refrán que la gente no se cansa de repetir: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. O algo así dicen. Parece trágico que uno lo haga todo hoy y no tenga nada que hacer mañana. Mañana no tengo nada que hacer; escucho a veces. ¡Qué frase tan lúgubre!

Aah!..... que infausto sería ser, como querrían que fueras…..




3 comentarios:

mjromero dijo...

Cuánta ironía.
¿Cómo será un temperamento inclinado, además inclinado hacia qué o hacia qué no?
No, mejor será decir que es una inclinación temperamental.
No puede ser lo uno sin lo otro.
Es una delicia 'inclinada' pasar por aquí y encontrar algo que leer.
Un abrazo.

Bel M. dijo...

Aunque de temperamento diligente, también a veces me rebelo y decido posponer las diligencias. Hay una muy importante que llevo posponiendo una semana. Pensaba hacerlo esta tarde, pero ya ves, la estoy dedicando a algo mucho más importante, a leer a mi amigo H.
Una abraçada ben forta!!

Conde de Galzerán dijo...

Muchas gracias, María Jesús.
Seguramente donde dice inclinación debería leerse vocación. Lo mismo que temperamento, es una mala mudanza de estado.
Un abrazo.

Gracias también, Bel. Hace tiempo que no sé nada de ti y me alegra que pospongas diligencias pendientes para leer esta Fanzara incógnita.
Un fuerte abrazo.