domingo, abril 10, 2011

Sun in an empty room


Se ha perdido la cultura del esfuerzo. Dice un hombre orondo. Inflado. Mientras, pasa la mano para ahuyentar un pelillo que se le ha caído sobre una mesa desnuda, limpia de documentos, limpia de todo. Sólo hay un pote con muchas estilográficas y un monitor de Pc apagado. Bueno, también hay unos cuantos cortaúñas, un teléfono y un mondadientes muy usado. Es una mesa de nivel. De alta dirección. De staff. Es un hombre felizmente casado a deducir por la cantidad de retratos familiares que pueblan una estantería con pocos libros encuadernados en piel. Dudo, entre sí es un despacho o se trata de un cementerio. Un calendario con un mes atrasado y una agendilla. Números de sus amigos. Amigos, heredados de su padre, de su abuelo, de su bisabuelo. Los jóvenes de ahora no tienen futuro porque temen al futuro- sigue diciendo- no hay empeño. Si te contara cuando yo empecé……

Debajo de la ventana, en la calle hay un muro. Recuerdo esa pared. Antiguamente la gente sangraba por treparla. Nunca vi a nadie conseguirlo. Ahora hay apenas nadie. Alguno que no lee los periódicos, o simplemente no se fija. Hay un terrible vacío; algo hemos salido ganando.

3 comentarios:

Bel M. dijo...

Uno de mis cuadros favoritos... hay una variación de un artista contemporáneo muy interesante también. Buscaré la referencia.
¿Seguro que algo hemos salido ganando?
Un besazo.

Fran dijo...

Cabreante esa gente que cree que su situación privilegiada se la debe a su esfuerzo o a unas cualidades especiales. Así se explica uno que se permitan dar consejos o aún ponerse de ejemplo ante los demás. Tu texto también me recuerda que siempre me resultó absurdo y patético el esfuerzo de muchos por conseguir estar por encima de los demás. ¿Qué sentido tiene querer ser superior? Si efectivamente hubise gente 'superior', uno de sus rasgos sería que le importaría un comino ser más, menos, o parecido por la izda.

Un abrazo.

Conde de Galzerán dijo...

El tabaco mata poco a poco, -le dijeron a Plá. Ya me va bien; no tengo prisa. Respondió.


Besazos, Bel.


Trepar por un muro que jamás sobrepasarás, es un inútil derroche de energías. Quizás detrás, tampoco hay nada.

Saludos Fran.