domingo, marzo 06, 2011

Remakes

Días con sabor a impasse sincopado. Nada mejor que un largo fin de semana oficial para dejarse caer por la urbe. Abandonar los valles para regresar al emporium. Valor añadido: un sol primaveral de Bouc arropado por el Ventoso. Bocadillos de cerevela, patatas bravas muy bravas y unas jarras de cerveza fría. Antes de iniciar la ruta de la bijouterie putonghua mensual -a la cual últimamente estoy forzado-, fondeo en mi habitual librería. Tiempos de parvedad. Saltando sobre Italo Svevo me apodero de un librito série noir -casi pulp- de apenas seis euros. Leo las primeras páginas recostado en un portal frente a una academia que enseña la lengua de Pushkin. En la ciudad hay la gente justa. La demografía ideal para mí. Tampoco hay excesivos turistas. Buscando algo más de sosiego, me interno por l’Espolsasacs con la ilusa pretensión de ver a los agustinos vapuleando sotanas. Luego en la plaza de los jesuitas compruebo la desolación, la estupidez post-moderna. Un parque infantil sostenible junto a un acueducto romano tapiado. Ni siquiera resiste el escaso y atávico glamour cartón piedra de la metrópoli. Idiosincrasia lineal y globalizada de una fingida innovación. Deserto. Alguien me grita a unos diez metros. Me ha parecido entender algo sobre perlas cultivadas, latón, rodio y eccemas. Digo que sí, que ya voy. Pero en realidad doy unos pasos atrás, internándome en La Basílica de Santa Maria del Pino. No hay en el mundo un lugar tan interesante que sea de tan poco interés. Terremotos, guerras civiles y pasiones anticlericales la han reducido a un edificio de continuos remakes. Una obra siglo catorce con look siglo veintiuno. Concierto de Aranjuez a doce euros. Dignidad. Indignidad. No llevo conmigo el azote de cuerdas acostumbrado y el Nazareno hace algún tiempo que murió. Apenas parroquianos ni curiosos. Hay quien todavía demanda una dosis de piedad y enciende un blandón a un justo o a un mártir; futuras piedras vivas. Me quedo con los hermosos ojos de una virgen, encerrada en una capilla.
Me disipo. Deambulo por la judería y recuerdo un nuevo remake. Ahora musical.



9 comentarios:

Anónimo dijo...

Conde, pues no nos encontramos de casualidad. Un inciso que es petición de SOS: cómo hago para poder escuchar los vídeos de las entradas sin escuchar el tema musical que tienes en la página. June.

Conde de Galzerán dijo...

Sencillo, June. Vas al reproductor ése, “mixpod”; -parte derecha arriba- clicas (cliqueas) pause, y se callará.

Bel M. dijo...

Tienes toda la razón, Conde, cada vez es más deprimente pasear por esta ciudad y, sobre Santa María del Pi, del todo de acuerdo (pensaba que yo era la única). Por lo menos aún nos queda Santa María del Mar y alguna callejuela bonita y escondida.
Un beso.

Conde de Galzerán dijo...

Sí, Bel. Aún quedan recovecos genuinos, aunque ya están todos, “dinamizados”. A menudo me invade la sensación que se lo han cargado todo y ahora exprimen los restos de la ciudad natural. Antes, era una urbe sucia y gris por decreto, pero tenía un brillo auténtico que se les escapaba. Hoy quieren que alabemos el artificio más insípido.

Besos.

EL IDEARIO LUMINICO dijo...

La verdad es que cada día deprime más visitar ciudades, lugares etc. evocadores de otros tiempos....
Te agradecería que cambiaras la entrada de acceso a mi blog, ya no existe El Insomnio, ahora tengo otro en su lugar (me lo caparon)Un abrazo y gracias.

Conde de Galzerán dijo...

Sí, te voy siguiendo. Lo vi, pero se me pasó cambiarlo.
Un abrazo, Javier.

Fran dijo...

"Nada mejor que un largo fin de semana oficial para dejarse caer por la urbe. Abandonar los valles para regresar al emporium"...

Envidia me da poder hacer las cosas al revés y pasar la semana fuera y regresar cuando todos los domingueros dejan tranquila la ciudad. Tal vez el anónimo humano no sea humano y sólo sea un incordio anónimo.

Tú si que sabes, Conde. Es decir, el narrador de este texto sí que sabe. O sea, que tanto el Conde de Galcerán como el narrador saben lo que se hacen pero no el narratario que subyace (el escritor en sí mismo, con su DNI y código genético)...

Abrazo

Lady Blue dijo...

Me encanta pasear por la urbe sin aglomeraciones de gente, imaginar historias entre callejuelas a paso lento y observar pequeños detalles a mi paso. Seguro que fue un día perfecto! me has dado envidia..jejeje

Saludos Conde!!

Conde de Galzerán dijo...

Ir a contracorriente selectivamente, no tiene gracia. Lo ideal es vivir en un destiempo terco. Esto debe producir placer. Pero inevitablemente estamos condenados al gregarismo. Multiplicaros, multiplicaros, dijo uno- que luego resultó que eran tres-. Vayamos donde vayamos, siempre hay alguien.

Un abrazo, Fran



Ir cuando vuelven, regresar cuando van. A veces es …¡imposible!
Saludos y gracias por pasar, My Lady.