domingo, julio 18, 2010

Austen





Recientemente, me decidí a visionar Sense & Sensibility, la película dirigida por Ang Lee en 1995. Mi determinación fue más influenciada por observar el trabajo de Emma Thompson que por saber que escribió Jane Austen. Llegados al caso, me sorprende que algunos grupos feministas puedan revindicarla como una precursora de la literatura-protesta de los derechos de la mujer. He contemplado la película pero no he leído el libro, claro. Por lo cual no puedo entrar en sus virtudes estrictamente literarias; solamente puedo hablar del credo de la historia narrada. Una historia perfectamente estructurada en las novelas de costumbres, -por tanto, dirigida más hacia las más humildes soñadoras que a las mujeres inteligentes, que por haberlas, las había- haciendo hincapié en las emociones, los enamoramientos y todos los obstáculos y decepciones que los idilios apasionados conllevan. Y uno piensa que si éste era el principal sufrimiento de las mujeres de la burguesía, de la media o alta sociedad británica en el cambio de un siglo, después de los tres Jorges, uno también es incapaz de imaginar como padecían las mujeres plebeyas y pobres, que al fin y al cabo eran la mayoría y que en la obra no hay ni asomo.
Querencias y desapegos aliñados por los intereses creados y las conveniencias de siempre, en un universo de príncipes de azul y princesas de rosa, reiterados, desde que el mundo es mundo. Es ahí donde me lastima ese afán por hallar heroínas del movimiento sufragista/ liberación de la mujer, donde no las hay. Austen sólo retrata - muy bien, eso sí- la psicología femenina enfocada en el regodeo del exiguo numen de las Dashwood y su entorno; la seguridad del hogar, un provechoso matrimonio y la asistencia a fiestas divertidas para poner verde a las vecinas y el alcahueteo para despojarle el novio, una a la otra. ¿Dónde está la lucha, la reivindicación? No existe. La obra fue rubricada como “a lady”; lo que presupone una comunión con su tiempo o en su defecto, una puntuación en valentía rayando el cero patatero. Ni se encuentra la denuncia. Austen se regocija de una forma conservadora y conciliada con ese mundo, de labores y bordados, de bel canto, pianofortes, sonetos de Shakespeare y de la corrección en el comportamiento de las señoritas casaderas. Y por si fuera poco, una moraleja para que nada cambie: la prudencia, el acto de contricción, la desazón contenida, acaban siendo recompensadas. Todas triunfarán en sus romances por ser abnegadas y discretas. Eso sí, los arquetipos masculinos no tienen desperdicio. Los chicos de la película por orden de aparición: un tartamudo pusilánime, un coronel desestimado afectivamente, que acaba triunfando porque no hay nada más que escoger, y un guapo sinvergüenza que es el más atractivo canalla para todas ellas y que es castigado por no se sabe cual divinidad, a la postergación. Luego, el colorín colorado en la iglesia y las peladillas.
¿Es ésta una obra- señuelo para el ideario de una plena igualdad? Si es así, aviados estamos todos.


La película vale la pena revisarla, porque Ang Lee que se le coloca entre los grandes del cine, (cosa que yo no opino igual) sabe subrayar y combinar a la perfección, los momentos sentimentales de las féminas con las secuencias que requiere una destilación de testosterona masculina, y saca partido de los maravillosos paisajes de Sussex, con unos planos preciosos.
La dirección de actores es espléndida en cada gesto y situación. Además no hay escenas de fornicios siglo XVIII, bajo doseles ni baldaquinos, que a estas alturas, y visto lo visto, es muy de agradecer. Emma como siempre sigue genial pero ninguna de las otras actrices, desmerecen.

5 comentarios:

Antonio H. Martín dijo...

Hola, Conde.
Me gusta Emma Thompson y me encanta el paisaje de Sussex, eso es todo lo que recuerdo de esa película. Pero me suena mucho el ambiente que describes, así que no puedo sino estar de acuerdo con tu crítica.
Ah, y me gustan mucho también tus nuevos cortinajes rojo burdeos.

Un saludo, amigo Conde.

Conde de Galzerán dijo...

Emma, me gusta tanto como actriz, como mujer. En ese orden. ¿Las cortinas?..... un desacierto …. dan demasiado calor en estos días.

Un saludo.

Lady Blue dijo...

Es una película que todavía no he visto y que tengo en mi lista para ver, aunque no he tenido el momento adecuado para ello. Siempre me ha atraido el verla por las actrices, Emma Thomson y Kate Winslet que son de mis favoritas, sobre todo Kate tengo una atracción por seguir a esta mujer en la pantalla. Ahora leyendo tu comentario, tengo más motivos para verla y asi poder darte mi opinión. Un abrazo Conde!

June dijo...

Leí el libro hace mucho tiempo y vi la película hace menos...
Me gustó leerlo porque la sutileza de las descripciones, los matices...atrapan precisamente por ser agenos. Así leí el libro y así vi la película como contemplando un planeta ageno, inexplicablemente extraño...al mío...
Estoy de acuerdo con vos, completamente...

Conde de Galzerán dijo...

Ver la peli es aconsejable. Es estéticamente hermosa. Al respecto, de Kate Winslet aquí aparece muy joven y el papel que le asignaron es un poco de tonta caprichosa. Como actriz me parece muy buena. Además ahora que se ha hecho más madura, también ha ganado en belleza.
Otro abrazo, Lady

De las cualidades literarias de Austen no puedo opinar y no dudo que la obra representada en los dos medios desmerezca una de otra. Mi lamento estriba en como quieren alistarla bajo una bandera que, a mi parecer, nunca militó. Celebro la convergencia, June.