jueves, diciembre 03, 2009

De Anna a Anna


Sí. Llévate los zapatos que me suplicas. Llévalos prestados o quédatelos. ¿Sabes? soy tan vanidoso que en mi soledad me considero un hombre bueno. Tómalos y póntelos. Ve a donde deseas. Ve a ayudar al homenaje a alguien que no conocí. De algún modo ínfimo, me harás participe de ese homenaje y mi exiguo corazón se sentirá ingente. Esa ofrenda a alguien que fue asesinada por los regicidas. Los tiranos. Los asesinos.

Úsalos y pronuncia con ellos el nombre de tu hermana: Anna Politoskaya. Para que el mundo que no conoce, sepa un poco. Llévalos. Con mis tuyos zapatos, yo también habré interrumpido el incesante silencio de Dios.

4 comentarios:

Elvira Rebollo dijo...

"Con mis tuyos zapatos", siempre con ese toque experimental que tanto me sorprende.
Me encantó. Beso, Conde.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

really! Elvira. Sus zapatos míos lucían muy bien en sus pies, no míos.

Mandote un beso para el Nervión o par W.V.En todo caso, para donde estés.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Se me olvidó, Elvira. Ya vi tres películas de Jean Pierre Jeunet. (me quedo con Delicatessen, que de hecho, era mi peli pendiente.

Elvira Rebollo dijo...

El beso me acaba de llegar a WV (sigo entre montañas).
Pues sí, la mejor elección, es un buen escritor y director pero demasiado repetitivo, de su "A very long engagement" poquito se puede rascar.
Pero nada tan bien escrito como el primer minuto de "Amelie", el resto sin más.
Beso, Conde. Mua!