sábado, noviembre 28, 2009

Geografía. Cantares.



Los ojos de mi niño-yo miran sin ver, iconos de dos Caudillos muertos y sepultados, de la Inmaculada Concepción, de un santísimo crucifijo sin Rex Iudaeorum sobre una sagrada oriflama, a ratos sangre, a ratos azafrán. Mi boca de niño-menda se congrega con veintinueve bocas. Falta una que no ha venido porque tiene gripe, aunque pueriles malas lenguas afirman que se trata de peste bubónica. El maestro cojo conoce la verdad. Un borracho y la señora Milagros en el dispensario para curar unos hematomas por puñetazos. Lo que sólo el Señor sabe es que esa puer boca que ahora juguetea con los juegosreunidosgeyper en su casa, ya no cantará más. Un mal muy feo le devora su culo tierno.

Andalucía, tiene, ocho, provincias, quesón: Almería, Graná, Malágajaén, Córdobazeviya, Caí y Huerva. Luego dos fáciles. Extremadura y Murcia. Pero yo no me lo creo. Mi boca canta pero sé que Extremadura no existe. Y el reino de Murciaquehermosaeres, apenas tiene una provincia. Porque me pregunto qué tiene que ver un habitante de Lorca con uno de Yecla, y mucho menos con uno de Cartagena.

Alguien con cordura lo ha arreglado y se ha llevado a Albacete a La Mancha, gracias a Dios. Algún día Cáceres regresará a su casa en Castilla y Badajoz a Andalucía. ¿Qué tiene Jaén de andaluz si todo el mundo debería saber que es un territorio manchego con toques de consonantes aspiradas? En vez de vino y queso, tienen olivos. Esa es la diferencia. Y Cádiz es una isla. Los gaditanos no son verdiblancos sino insulares gualdoazulines. Son canarios.
Nene…. ¿Dónde está la Asarquía?..la Axarquía está…..está…. es cuando, es cuando… está …subiendo desde el Acho a la derecha del Algarve andaluz, señor profesor....... -¡Muy bien, Pedrito.. dos dieces!.-
Bueno, esto, como dicen los catalanes, son higos de otro cesto. Quizás, haya otra ocasión. Mientras, escucho este pasodoble, -con un nudo en la garganta como siempre-, el más autentico de los que se han hecho y se harán. Lo reputo como el himno del alma de la España buena. De mi España. De la España mía. No de la otra.

3 comentarios:

alfaro dijo...

Qué genialidad de entrada, y hasta de acordeón, ya sería el non plus ultra que comenzaran a gustarme los pasodobles.
Quesón los pasadobles sino plus ultras del recuerdo, pero este acordeón los rescate del mundo requesonil.
Me voy con unas cuantas sonrisas.
Gracias.
Un abrazo-

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Pues no te creas, hay cosas quesón sempiternas. Si permanecen ahí es porque nunca acaban por envejecer. El tango o la música clásica, por ejemplo. Te confieso que este pasodoble es el único que me gusta y no en todas las versiones que he oído; recuerdo que me fijé en él en la espléndida película El Sur de Víctor Erice, donde toma en si mismo un papel importante en la narración. Eso sí, desde entonces, ha llovido bastante. Gracias a ti, Alfaro.
Un abrazo.

alfaro dijo...

El Sur, cuánto me gustó, debió de ser la única película que primero fue el verla y luego la compra del libro, ahora mismo no lo tengo a la vista, lo escribió la mujer o la compañera de V. Erice, creo recordar, los libros siguientes de esta misma autora ya no fueron lo mismo.
Claro, que a estas alturas ya no recuerdo la música, pero sí los detalles de la película.
si alguna vez vuelvo a verla me fijaré en la música, ya no se me olvidará.