miércoles, septiembre 23, 2009

"El Pallardó"

Al mediodía había que correr para llegar a la hora. Eran muchos los que salían cual estampida de torpedos del colegio para llegar a la diaria cita del “Clan de la Una” de Radio Juventud de Barcelona. Menos mal, que al poco el programa podía extenderse desde las once de la noche hasta la madrugada. En esa hora en el “chiqui estudio” de la Vía Augusta, se hacia un ápice más espacioso y además de José María Pallardó cabían otros locutores como Juan Comella, Rafael Turia, o el pseudo Jordi Estadella alias Tito B Diagonal, a posteriori de que se escuchara aquello de “Fiel espada triunfadora….” y todo tomase un color “fucsia y oro.” Para que no fuera dicho, “las estrías musicales” podían oírse bajo otro nombre del programa y pasaba a denominarse al “Mil por Mil”. Más tarde hubo incluso un rincón para una locutora francesa: Françoise.

Para ser alguien en aquellos días había que frecuentar el Julivert Meu, el Atticus o directamente llevar a tu novia al Trocadero. Así lo sugerían en aquel espacio radiofónico antes que sonara una nueva maravilla musical. Justo entonces era, cuando eran miles los que arrimaban la grabadora de cassettes al pequeño transistor Vanguard. Minutos después, a los oyentes, se les permitía llamar telefónicamente para votar las frescas novedades vanguardistas y con suerte, por ejemplo, llevarse una corbata psicodélica o el single del Jingo de Santana, recién calentito.

En estas, en un salón comedor estilo años cuarenta, con cortinas, bordones y flequillos; con vitrina de cristalería selecta o no tan selecta, había quedado franco; alguien podría augurar que los propietarios debían de haber acudido a alguna representación nocturna, de una “revista” de Luís Cuenca o Paco Martínez Soria en el Teatro Apolo. Todavía no existía tresillo de “escai” que pisotear y por esto el incipiente melenudo, solitario adolescente- apenas catorce años-, no muy buen estudiante pero magnifico guitarrista sin guitarra, se encaramaba sobre el abigarrado buffet y allí en pleno éxtasis, pirueteaba por encima de la cota del horrorizado cuco del reloj de pared, con todos los visos de que ante los riff’s de Ritchie Blackmore, el enajenado muchachuelo fuera a más y acabara danzando mágicamente sobre el techo.
Quizás fuera comprensible para algunos. Harto de Jorge Sepúlveda y Bonet de San Pedro, aquella criatura se había convertido en hechizada estrella del camino, cuando había oído decir a Pallardó.

- Hola, pop’s… esto es Machine Head…… -



4 comentarios:

June dijo...

Ay...Tito B Diagonal...lo recuerdo como si fuese hoy...diciendo que no bajaba a las Ramblas porque eran demasiado estrechas para su Lamborghini (risas). "Mi pàpà..."...¡Ese Estadella.!..Un saludito...

Pedro Garcia Millan dijo...
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Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Síííí, jeje!... June. Y su bourbon pijotero!. O tempora O mores!....... Saluditos.

Paula dijo...

Muy buenas, Jojo. Me has recordado con Deep Purple una época de mi vida en la que frecuentaba compañías más antiguas, y con las que escuchaba grupos como éste, que no me correspondían por edad, pero que eran -y son- mucho más interesantes que los posteriores.
Se me quedó la costumbre, y hoy sigo escuchando la música de los fantásticos 70's.

Por cierto, qué risa me ha dado con la advertencia al entrar en el blog. Sencillamente, me parece incomprensible. Aunque, si te digo la verdad, hay que reconocer que algo así despierta la curiosidad y puede hacer las cosas un poquito más interesantes.

Bueno, un besito.