jueves, agosto 06, 2009

Inma


Alguien la tituló "la eterna desaprovechada". Pero pese a que han transcurrido tantos años de su muerte, la imagen de Inma de Santis ha quedado en el recuerdo de muchos de una generación.
Inicialmente fue una de tantas niñas prodigio de la España franquista, para pasar a ser la Lolita del cine español una vez acabó la denominación de Dictadura de este país.

Por lo que conozco, era una mujer íntegra que no cedió el negocio lucrativo y la fama fácil de aparecer en las revistas de “destape” de la época, lo que le llevó a sufrir auténticas pesadillas en los contratos y rodajes posteriores, en un momento en que la bazofia del cine español alcanzaba sus cotas más altas. Esto no impidió que lograra ser una buena actriz. Sus interpretaciones en televisión y en el teatro clásico demostraron su capacidad. Alejada siempre del artificial mundo nocturno de la farándula y de los ambientes frívolos, intervino en grandes películas (difícil era) como la impagable, El Bosque del Lobo de Pedro Olea, aunque entonces era muy niña.

Para mí, Inma fue el sueño de un amor ideal. Lejos de los grandes iconos eróticos de la cinematografía mundial del momento, la actriz madrileña era de mi edad y era una chica para enamorarse de su precioso rostro de niña y sus cristalinos ojos de cielo.
Era un mito relativamente cercano al cual uno podía fantasear tropezándola en cualquier discoteca, bailar con ella, tomar un cubata y quedar para salir. Era como la vecina del bloque del otro lado de la calle o la prima lejana, que quien más y quien menos, todo el mundo ha tenido.

Transcurridos mis años de psicodélia, otras etapas y otros intereses vitales me alejaron de esa devoción platónica. Aún así, guardé inconsciente la infantil esperanza que algún día, cuando yo fuera famoso, el azar me conduciría en una insospechada ocasión frente a ella.

Inesperadamente, la actriz y presentadora de televisión, guionista y directora de cine, murió el 21 de diciembre de 1989 durante un safari turístico cerca de la antigua Villa Cisneros en el Sahara, al volcar el todoterreno que ella misma pilotaba.
Hecho público su fallecimiento, fue cuando quise creer que eran noticias de una novia de mi adolescencia; de una chica de mi pasado. Quizás el día de su muerte, dejó de importarme, ser célebre.



17 comentarios:

Bel dijo...

Había olvidado la existencia de esta actriz y ni siquiera sabía que había muerto. Me he quedado un poco triste. Esa sensación de que la gente de mi generación desaparece. Esa certeza de que ya es posible morir.
Un beso, Conde.

Eterna aprendiz dijo...

Yo no la he olvidado nunca porque soy muy amiga de su hermana (que es una mujer maravillosa también) y podría contarte también mucho de Inma,pues a veces hablamos de ella, pero tú la describes muy bien, de todas formas le paso a su hermana Michel tu entrada, le gustará y le hará ilusión. Tenían muchos proyectos juntas, y fue un golpe muy duro, un gran vacío. Una gran putada ...

Un beso guapo

Elvira Rebollo dijo...

Bonita entrada, muy bonita, muy sentida.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Que de nuestra generación vayan dibujándose huecos, es tremendo, pero lógico hasta cierto punto. Considero más terrible que empiecen a faltar gente muy joven; y eso ocurre, Bel.
Por favor, no te quedes triste. Recordar a alguien es no dejarle morir.
Beso.


Glups! Amparo, no sabía que fueras amiga de su hermana. Deseo que le agrade mi pequeña conmemoración. Un beso y mi aprecio.


Saludos y gracias Elvira. Recibe mi afecto.

Antonio Castellón dijo...

Recuerdo muy bien a Inma.
Yo también, en mis años mozos, estuve un poco enamorado de ella. La verdad es que se la veía dulce y preciosa, aparte de ser buena actriz. Era la típica "chica princesa" que nos encanta.
Lástima aquel absurdo accidente con el suzuki, pero la vida suele tener estos imprevistos, y siempre nos deja con la boca y los ojos muy abiertos, y sin entender nada.

Un saludo, Daniel, y gracias por traer a la bella Inma a la memoria.

MGJuárez dijo...

Hoy matinal para los amigos. Saludarte solo, y leer, claro.

Un gran abrazo Jojo.
Montse.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Cierto, Antonio. Todos “fuimos” o quisimos ser novios de Inma. Saludos.



Qué bien que de buena mañana me saludes y me leas. Abrazos, Montse.

Anónimo dijo...

Jojo, al fin puedo acceder para dejarte el comentario.
Solo dejarte un saludo amigo.

Hoy pude guardar para leer algunos posts.

Abrazos desde la isla.
Martha Jacqueline
Bye

Anónimo dijo...

También yo la recuerdo perfectamente. Nunca estuve enamorado de ella, pero admiraba su dulzura y belleza.
A mí me impresiona saber que a mucha gente maravillosa jamás podré conocerla, llegue a no a hacerme famoso en un futuro hipotético.

Fran.

Efigênia Coutinho dijo...

Daniel Damián
BELO TRABALHO CULTURAL
COM ADMIRAÇÃO,
EFIGENIA COUTINHO
ESCRITORA

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Qué alegría Martha! Temí que te hubieras retirado de los mundos cíber. Gracias por seguir leyéndome. A ver cuándo yo puedo hacer lo mismo con tus letras. Siento nostalgia de tu “licor”.
Abrazos peninsulares.


Saludos Fran; uno podía o no, enamorarse, pero como bien dices, su aspecto dulce no dejaba indiferente a nadie. A mí también me ocurre que siento admiración por gente que nunca conoceré; pero sé que cerca de nosotros siempre hay alguien prodigioso. Opino, que es cuestión de afanarse en mirar sin prejuicios.




Gracias Efigenia. Me siento muy alagado por tus palabras. Recibe mi agradecimiento.

filomeno2006 dijo...

La magnífica Inmaculada Santiago del Pino (q.e.p.d.)

June dijo...

También yo la recuerdo perfectamente, siempre me pareció una muchacha preciosa y muy buena actriz, pero tampoco sabía que había muerto. Algunas veces me he preguntado qué había sido de ella...pensé en una retirada...jámás en su muerte. Lo siento.

filomeno2006 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Saludos Filomeno2006, pues no me parece nada mal la iniciativa. Muchos crecimos a la par con Inma y el alcalde Gallardón me parece una persona sensible. Gracias por tu comentario. Bienvenido.



La verdad es que me he quedado algo sorprendido de que muchos no supieran lo de su accidente. Quizás, June, hubo alguna noticia en aquellos días, que solapó su muerte.

Anónimo dijo...

Mi querida amiga Eterna Aprendiz me ha hecho llegar este blog, que por fin he podido leer. Como alguien que gozó del gran privilegio de ser hermana de Inma durante 26 años podría escribir un gran libro sobre ella, pero me cuesta encontrar unas pocas palabras para agradecer la delicadeza y el cariño con que te has expresado, Daniel Damián. Muchas cosas pasaron en la vida de Inma que fueron a caer en la rara combinación de extrema sensibilidad, entusiasmo y fortaleza que conformaba su temperamento. Y como aquel aromo de la agreste cumbre, día a día se trastornaba de forma insólita en el brillo cada vez más potente de su apariencia. Los que vivieron cerca de ella bien lo saben y sienten una suerte de extraños sentimientos, al haber rozado un alma tan inverosímil. Restan los desconocidos, los que creyeron que si era posible que fuera real y además dejaron un hueco para lo no sabido que llenaron con fantásticas prendas. Y bien real fue aquel sueño colectivo, como sus muchas memorias así lo manifiestan. Sueño que la verdadera Inma superaba por mucha diferencia.
Por conservar vuestros sueños con y sobre ella. A todos y todas muchas gracias. Por el respeto al dolor que le costó ser quien fue, muchas gracias. Por dejar que yo lea y de nuevo la sienta, muchas gracias.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Cuando escribo aquí, intento reflejar mis sentimientos, las cosas que me impactan, los recuerdos que un día lo hicieron, las cosas que no me gustan o las otras que adoro; siempre intento andar con el corazón en la mano, porque de otra manera juzgo que esto no tendría ningún sentido. Entiendo que el mejor modo de mostrarse uno en Internet es esta, la de ser franco.
Cuando hablé, de Inma de Santis, recordé los días de mi admiración platónica por ella, intuyendo que mi afecto espiritual también pertenecía a una colectividad. A la vez comprobé que de una forma inconsciente no la había olvidado y que este año acaecía el veinte aniversario de su desaparición. Curiosamente no leí ninguna noticia que fuera el embrión de mi post. Merced a Amparo Bernal, a la que estimo mucho, imprevisiblemente ha sido posible que un familiar de Inma leyera mi sencillo homenaje. Nunca sospeché que su hermana, un día me dedicara tan amables palabras ni presagié que podría emocionarme un poco por tu presencia en este lugar.

Por ello, te doy muchísimas gracias. Recibe un cordial abrazo.