martes, agosto 25, 2009

Experimento número 2.526: El asueto veraniego del fauno.


Al explorar de nuevo el bosque no quieres recordar porque dirás que es aburrido. Hoy llevas en tu cesta suspiros intensos y canciones sobre las hijas de Leucipo. Tus ojos de mujer de zumo registran sin disimulo al silvano avisado y sin cita, bajo los helechos, entre los juncos, detrás de los papiros, más allá de las almohadas de los miraguanos.

Hallado el lugar ameno fuera de la espesura, las palabras no existen ni importan y en ondina te mudas en la húmeda alma del estanque. Sonríes, horrorizada y dichosa al oír el rastro rijoso del sátiro esperado. Desarropada tu figura; absoluto el atuendo de tu piel nivosa mientras tus pies cosquillean la mansa dermis del agua. Del río descenderá la música sobre los rápidos, vistiendo a los guijarros con esa masculina sinfonía que a él tanto le gusta; y él, velado por chopos y sauces, no ceja de tañer su pífano mientras enloquecido quiere verte.

Cierras los ojos abandonada sobre los tersos prados esperando la acercanza* exquisita y acre. Cellisquean las gotas contra la hierba, bajo tu altar angélico donde acuden los deformes; despreciado sagrario mefistofélico para los pusilánimes adoradores de gaviotas. Ya riges, Nausícaa en el abra, aguardando sin techumbres al fauno trajinando el cofre de tus antojos. Sobre el puente de madera, el consorte especta y brama silente. Compungido. Alborozado. Gratamente acallanado. Te adivinas ninfa ultrajada, pero reina hermosa de la jungla te presagias.


De súbito, el himno procaz del fauno es ahora rugido fracturado y entre tu pecho, balidos vehementes. Os estrujaréis los corazones cuando el tiempo muera. Cuando el vedado idilio agonice y vuelva a germinar para volver a perecer. Y, luego, acaso, miráis siempre, descarados y gozosos a otros, a todos, a todos los que atisban y hablan de confines garabateando en el crepúsculo, fronteras. Para qué esbozar el horizonte si el piélago es mito. Detrás de la arboleda, dicen, que vive el mundo.

* cluc d'ull a Bel


8 comentarios:

MGJuárez dijo...

Muy hermoso, Jojo. Me trajo a la memoria a una Goja.

Me alegra volver a leer.
Gracias,
Montse.

Bel dijo...

No sé cómo agradecer el precioso guiño, Conde. ¿Y no te vas a animar a mandárselo a Fernando? Él está deseando recibir todo tipo de textos. Y hay tántas palabras en este texto que esperan ser rescatadas...
Una maravilla, vamos.
Abraçada i petons i "acercanza".

Eterna aprendiz dijo...

Conde nunca dejas de sorprenderme.
Un escrito que se me antoja enigmático. La combinación de palabras se ve muy cuidada, le imprime un carácter muy peculiar.
Besitos

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Sí, sí, estás en lo cierto, Montse. Una dona d’aigua. Estas Gojas que aún podemos ver en los engorgs de Meranges o en las estribaciones del Monte Canigó.
Aunque mi protagonista ha abandonado su origen etéreo y ha decidido ser más carnal.
Me alegra volver a encontrarte después de este breve y estival lapso.






Estimada Bel, considero este texto como un experimento, como reza al principio. Creo que es un texto en bruto (así me complacía fabricarlo) que puede resultar obeso e incomodo para que lo reciba alguien o que Fernando lo incluya en su iniciativa. Confieso que la palabra acercanza me vino a la mente cuando en un momento necesité un sinónimo, después de haberte leído a ti y desconociendo el propósito de Fernando.
Después comprobé que vosotras habíais participado con ligeros haikus, certeros y concisos, para una lectura más descansada.



Gracias Amparo. Como dije en los otros comentarios, era un intento de hacer algo distinto aunque uno no acabe de peinar como Dios manda a su “hijo literario”.
Si os ha gustado, yo ya me doy por premiado ampliamente.


Como ya sabéis que soy muy besucón, os envío un pack de afectuosos besos y petons para las tres.

Bel dijo...

¿Vosotras? ¿Es un plural mayestático que no creo merecer? Porque yo soy sólo una y el Haiku también es sólo uno, de momento (no sé que habrá recibido Fernando y qué irá publicando).
De todos modos, el texto que habéis escrito vosotros me sigue pareciendo muy interesante.
Un beso, Conde, para todos vosotros.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Jaja! Bel. Aunque Vos os merecéis toda la solemnidad y majestuosidad, la intención de mi “vosotras” era simple y sobriamente la de plural. Vi que aparte de tu intervención había otros haikus y otros textos, que creo recordar se rubricaban en femenino.

Un beso de Nos.

June dijo...

Yo sí que regreso de un indolente asueto y me encuentro con este ubre texto a modo de trapejo que me obliga a uncir lectura y trabajo...¿Estás recuperando palabras?...Ja,ja...Ahora en serio, creo que dar vida a palabras en desuso enriquece la realidad, pero siempre que se consiga que el término aún la represente y sin abusos (es mi opinión), y, eso, tú, en muchas ocasiones, lo consigues. Has utilizado una que me gusta especialmente: cellisquear, azotar con una cincha, el viento azota la cara, en tu caso: el agua azota la hierba....Incluso fonéticamente me parece una palabra perfecta, sutil, con matiz. ¡Que vivan los experimentos!. Un abrazo, Conde. Que sepas que Internet hoy me ha estado expulsando continuamente de tu morada...¡menudo trabajito me ha dado escribir los comentarios!

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Sí, June, ya sabes que me gusta remover el desván de las palabras, recuperar antiguallas y descubrir voces que yo no conocía. No sé que pudo ocurrirte con el blog. A mí suele dejarme manejarlo sin demasiados problemas.