domingo, junio 28, 2009

Lecturas dispersas

Leyendo, un estudio que publicó Fernando Lázaro Carreter en 1974 sobre la obra El Buscón de Francisco de Quevedo. Hay letras muy suculentas, pero me quedo con unos líneas que reflejan quienes poblaban la sociedad en la cual se movía el personaje Don Pablos de Segovia. Y esos quienes, eran los adyacentes a la corte y a las clases medias-altas.

“De los pobres no importa su hambre, sino sus tretas y sus trapos; ni interesa el dolor de una potra, sino su tamaño y su eficacia como cebo. Miseria, sufrimientos, ruindad, todas las lacras son sólo objetos para ser contemplados y mutados en sustancia cómica”

“No hay, vieja que no sea boquisumida y tercera, moza que no pique en meretriz, mesonero que no robe, escribano que no delinca”



Pienso bastante desalentado que todos estos arquetipos y estas actitudes, siguen supervivientes hoy en día, sin mácula. Sabemos que en estos últimos cuatrocientos años en este país, han ocurrido muchos sucesos y presumimos que éstos han acabado modificándolo o la nación ha cambiado de la mano del resto del mundo. Nada más falso. Los mismos personajes los encuentro cada día, y si no me cruzo con ellos, solo hay que ojear los reality shows, los telediarios, los periódicos y de un modo genérico, todos los mass media.

5 comentarios:

June dijo...

Conde, pienso que los cambios son más de forma, pero la mentalidad, el cerebro, evoluciona muy poquito y, además, tarda mucho en hacerlo.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

¿tarda mucho en hacerlo?... aviados estamos, June. Hablamos de cuatrocientos años.

June dijo...

Eso creo...aviados estamos (risa)

Eterna aprendiz dijo...

Pues sí, totalmente de acuerdo con Rosa.
Conde, me ha parecido muy interesante como muestras el ayer y el ahora con un mismo fondo de miserias humanas, aunque de manera, o forma distinta el reflejo que hay de ellas.

Muy buena entrada! Besitos guapo

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Pues acabo de oír, Amparo, que no hace muchos años, ante la prohibición de comer carne en la Cuaresma, la gente tiraba los cochinos al río … y luego los pescaban y se los comían; todavía Spain is different.