viernes, junio 26, 2009

Cosas que pasan

¡Por Dios ¡ -dice mi mujer-….¡.no sé cómo te aclaras con este pandemoniun de librotes y trastos!.
Tiene razón. Fijo. Pero ella sabe que me aclaro. Aprovecho los equinoccios y los solsticios – tradicionalista que es uno- para adecentar mi buhardilla ahuyenta-esposas y espanta-hijos, y que los más mal intencionados llaman desván. Aquí arriba, entre mis libros, mis fetiches, mis carpetas de recortes de papel y mis quimeras, parece sosegarse el mundo.
Este San Juan había que quemar cosas, pero soy incapaz de deshacerme de nada. Deberían haberme bautizado como Pío. Cuando vuelvo a guardarlo todo, siempre me queda esa sensación de impureza.
Hace ya unos meses que unas carpetas se avecinaban haciendo equilibrios pensiles, desde el sexto estante de la librería. De vez en cuando, una vocecita interior, etérea, me repetía, -se van a caer-; yo respondía -mañana lo arreglo-. Mala suerte. Hoy han perdido el pie y se han catapultado sobre mí. No han avisado. Apenas un leve sssssh!. Me faltaban manos para detener semejante alud de papel. Pero nada, ni haciendo molinillos con los brazos. Una carpeta ha alcanzado mi esternocleidomastoideo derecho. Los cartapacios prefirieron aterrizar sobre el deltoides y la carpeta azul, ha impactado deshonesta contra el músculo sartorio.

Luego, el silencio y el paisaje después de la tragedia. -¡Si es que aquí hay que entrar con casco y botas de pescar!- gritaba mi mujer pertrechada en el umbral de la puerta esgrimiendo el tubo de la aspiradora, mientras yo la miraba como un Quijano maltrecho.

En fin. Antihéroe que nació uno.

8 comentarios:

June dijo...

Ja, Ja,...Conde, eso mismo he estado haciendo yo estos días, y conozco esa sensación...tampoco yo he sido capaz de deshacerme de nada...bueno, sí, unos cuantos folios y un libro cuyo título y autor no pienso mencionar...¡Un desastre!, pero, eso sí, aprovechando ha quedado todo muy blanquito. Cada año me autoprometo: libro que entra, libro que sale...¿seré capaz de cumplirlo algún día?...¿Tú que piensas?

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Pues se me hace difícil saber si lo lograrás. Yo, desde luego, tengo nula confianza en conseguirlo dado que lo mío es muy grave. Recogí una treintena de volúmenes que no me interesan para nada; sin embargo, los recogí porque me dio grima que una amiga los catapultase al vertedero.

June dijo...

Conde, ¿no tendremos el síndorme de Diógenes aunque sea sólo con los libros?...Quizá, como estás convaleciente, tengas tiempo para planteártelo (bromeo). Hablando de ello, espero que te repongas pronto. Un abrazo.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Pues desconozco si Diógenes recogía anclas de barco…….yo sí. Acabo de pillar una del del fondo del puerto de Tarragona y no sé dónde ponerla…además no hay titán que la mueva!

June dijo...

¿En serio?... No sé de que me sorprendo, lo cierto es que es muy útil. A menudo me digo: "si en este momento tuviese o tuviera un ancla..." ¿Me la prestarás cuando la necesite?

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Pues es cierto. En esta ocasión no es broma. Utilísima sin duda. Si la vienes a buscar con el tractor, yo te la presto….un ratito.

Anónimo dijo...

No tireis ni el ancla ni nada. Hay que guardarlo todo por si acaso...

-¿Por si acaso?

-Por si acaso, por si acaso...

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Verdad dices, anónimo….....no están las cosas como para tirar nada.