miércoles, mayo 20, 2009

Romero Verde

En el pueblo habían sacado un borrico por las calles; una especie de Platero pero en gris. Si no fuera porque iba de chocolate y fino hasta las cejas, hubiera creído que lo que ocurría era cierto. No cabía ni un alfiler. La gente atestaba la plaza. Yo, forastero, nunca supe de que iba aquella película pero me pareció divertido. Hacia ya calor y el día de la Cruz de Mayo ya había llegado. Hacinado entre los cuerpos desconocidos me dejaba llevar por la marea humana. Hablaba y reía con todos sin conocer a nadie. Al final acabé conversando con una chica cartagenera y otra santanderina, sentados en un poyo, bajo el arco de la calle de la Higuereta. Un amigo que andaba peor que yo, se unió huyendo de un gitano que le quería apuñalar porque le había dicho cieza a su novia. -Pues en Cádiz se ríen, si dices eso-
Al atardecer llegaste vestida de negro. Y en la iglesia de la Virgen de la O, lloraste porque una amiga tuya se acababa de casar. Urta a la Roteña y luego a las casetas de la Feria. ¡Avisa al de la melena!.- gritó alguien. Pronto apareció un tipo con una alopecia severa, exhibiendo una cabeza pelada como una bombilla.

-Vente conmigo niño-. Y me llevaste por la playa de La Costilla hasta los Corrales. El sol se escapaba sobre el Atlántico y con él, las olas de la orilla. Ribetes de rojo, de azul, de oro y de noche. Y tu ojazos negros. Tu pelo negro. Tu piel blanca. -Vente conmigo niño-, decías ensortijándome el corazón.

2 comentarios:

Bel dijo...

Precioso y melancólico recuerdo, aunque más melancólico aún es recordar a Lole y Manuel. ¡Ay, Conde! A usted se lo ensortijaron pero a mí me lo retuerce.
Petons igualment.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Ay Bel!, veo que también usted esconde algunas nostalgias, ¿deberé llamarla Doña Melancolías a partir de ahora?..... compruebo que algunos de mis posts le producen ciertos sarpullidos en su corazón.

La damnifico con un beso grande, amiga.