domingo, abril 12, 2009

Por poco me corto el pelo



No hacía mucho que había visto la película “La coupe de cheveux a dix francs”, basada en hechos reales, en el Alexis. Durante algún tiempo anduve impresionado y no lograba sacarme el film de la cabeza. Y aunque todavía no era verano, la mañana de aquel día era excelente. Deambulábamos cinco en mi seiscientos, buscando una masía que estaba en venta al pie de Les Alberes. Todos acabábamos de leer Walden Pond de Thoreau y el Walden Dos de Skinner, y habíamos decidido que lo mejor para nuestras tiernas vidas era refundar una Nueva La Cecilia, una Nueva Icária, o hacer renacer el paraíso de Cabet. En el peor de los casos, lograríamos construir una comuna hippie donde soñar utopías y follar por los descosidos.

Mal lo teníamos en un principio, dado que de los cinco tan sólo Georgette era una chica y no éramos nada propensos a mariconadas. Aunque nació en Léopoldville, mientras sus padres militares belgas perdían la colonia del Congo, ella era una rubia vistosa y le corría el león de Flandes por sus bellas venas.
Fue ella quien advirtió en la playa de Canyelles Petites, que no sería ninguna mala idea darnos un chapuzón en ese maravilloso azul bajo aquel sol tan generoso. Llevábamos varios días vagando divertidamente por la zona, perdidos en el Edén, por lo cual ignorábamos que ya hacia algunas jornadas que Franco había decretado un nuevo estado de excepción.

-Joder! Pero no llevamos bañador- vaticinó Toni defraudado. – qué pasa… la tienes muy menuda…no sufras no te miraré- dijo Georgette mientras se desprendía de su falda larga y floreada.

Pero lo que se auguraba un día bajo el árbol de la ciencia, una reunión con Adán y Eva sin ramitas ni hojas de parra, y además con la epicúrea visita de Lilith, se troncó bruscamente.

Miré hacia atrás, y me vi imbuido en la película de Spilberg, “El diablo en la carretera”. Un silencioso y aceitunado Land Rover se había detenido como una aparición fantasmal observándonos. Noté como los lóbulos de mis orejas se habían hinchado. Sin duda, mis turmas habían trepado hacia allí.
Intenté calmarme, pero me di cuenta que no iba a ser posible. Mi coche era de rojo fuego, colmado de adhesivos de las discotecas que iba recorriendo. Mis cabellos se apoyaban sobre los hombros al igual que los de Toni. El de Carlos era a la inversa, Una redonda pelambrera negra al estilo afro se elevaba en dirección opuesta, hasta el cielo. José hacia apenas un par de meses que había regresado de la Legión de El Aiún, por lo cual llevaba la cabeza rasurada y le colgaba una copiosa barba cubriendo enteramente su esófago. Y Georgette …. con cara de extranjera y en bragas.

La cosa fue a peor. Sin mediar palabra, descendieron del automóvil policial dos números de la benemérita con sus ametralladoras; uno se atrincheró en la portezuela apuntándonos mientras el otro se acerco receloso, arma en ristre, pidiéndonos la documentación. No se todavía por qué, aterrizó en mi mente la imagen de un póster que se estampaba por las calles de todo el país, con la efigie del dictador. “España. Treinta y cinco años de paz”. El desconfiado agente nos cacheó nervioso y supervisó el interior de mi automóvil.
-No pueden quedarse aquí- dijo.


Por la carretera que bordea al Paní, entre el paisaje universal de Salvador Dalí, conduje alegre, notando la brisa como despeinaba mis largos cabellos. Nunca les quise más. Dentro, los otros reían y bromeaban sobre nuestro suceso .No habíamos podido bañarnos en pelotas pero un sabroso Arròs Negre nos esperaba en Cadaquès. Georgette sacó un hortera comediscos rosa. El pueblito blanco abrazado al mar, se descubrió mientras en las espirales del aire volaba “Almost”.

5 comentarios:

viamax dijo...

Muy bueno tu blog, muy interesante. precioso post.
Salu2

Antonio Castellón dijo...

Muy buen recuerdo, Daniel.
Gracias.
Y está muy buena la canción esa de Almost. No la conocía. ¿De quién es, de Mozart? (excuse me, please)
Si cuando aquello de los "35 años de paz" ya andabas por ahí con melenas y 600, debes ser mayorcete.

Un saludo, Conde.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Saludos Viamax, celebro que te guste esto. Gracias por pasarte y expresar tu parecer.







Saludos Antonio, la canción es de David Crosby y la grabó junto a Graham Nash, Stphen Stills, Neil Young y Dallas Taylor. A Wolfrang Amadeus no le llamaron, supongo por el temor de que lo jodiera todo. Les busqué en el Youtube, pero lo que hay de ellos es relativamente reciente y ya están muy yayos. El sonido es infame. Encontré esta versión de estos chavalillos que sin llegar a la excelencia de cómo sonaba en 1969, creo que lo hacen decentemente bien.

En cuanto a lo de mayorcete, sin duda, uno ya hace tiempo que anda por aquí. Pero he de darte una mala noticia: Tú y yo tenemos la misma edad.( bueno, no sé si realmente es una mala noticia. El hecho de ir sobreviviendo a los demás, no parece tan nefasto).

Un abrazote, amigo.

CoRaZoN_ToCaO dijo...

Jajajajaj,ainssss excuseme please,a mi tambien..ejem.me rio del comentario,no de lo que lei,me parece divino recordar,es volver a vivirlo,y tu lo haces muy bien como siempre,una epoca que no recuerdo,asi que para ya me sacais de la cuenta esa que llevais.Cuando sea grande...quiero ser como tu!tener toda esa palabra para expresar tanto sentimiento...un besillo

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Aigggg! corazón, corazón; si es que tú eres muy niña... no te aconsejo que de "grande" seas como yo.. soy bastante más feo que tú y además llevo bombín.

Otro besillo.