viernes, febrero 20, 2009

Mujeres


Se preguntaba por qué hacia las cosas que hacia. En su particular monte de las tentaciones, el diablo le había convencido con su voz sulfurosa: Tibi Dabo. Pero la oferta no versaba sobre una ciudad. Quizás fuese un dilema. O no. Apostar por el amor sagrado y arriesgarse al amor prohibido, con el mismo frenesí y la misma verdad. Ante los demás, injustificable. ¿Por qué justificar nada? ¿Cómo explicarse que su alma era una balanza? ¿Cómo albergar a Penélope y a Circe en un mismo corazón? Asunto nada sencillo. No son muchos los que se ven envueltos en esos puertos en el viaje a Itaca. A él le sucedió y el océano se mantenía en calma, pese a los escollos. No eran idilios efímeros sino pasiones fortalecidas en el decurso de los años. Tatuados a sangre y fuego. Si las potestades le hicieran zozobrar, solo recogería dolorosas cicatrices de ambos mundos como horrible herencia. Terrible, si debiera escribir el epílogo de ese rompecabezas rompecorazones.

7 comentarios:

Bel dijo...

Me ha gustado mucho esa poética digresión sobre el corazón loco. ¿Tú también, Bruto?
Ay, ay, ay.
Un abrazo trasnochador.

Bel dijo...

Bona i dolça nit.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

No..no…no…el Bruto, es el personaje…. no le conozco de nada…. Petons de nit

Eterna aprendiz dijo...

jaja...no puedo evitar reírme de tu respuesta a Bel.
Me ha gustado muchísimo este entramado que nos dejas...y nada hay que justificar en ese equilibrio ...

Besitos guapo

Antonio Castellón dijo...

Hola, Daniel.
Si he entendido bien el dilema, sólo puedo decir que lo comparto y lo asumo como algo de lo más humano. Amor sagrado y amor profano son dos orillas entre las que cualquier hombre estará siempre navegando. El milagro sería encontrar esas dos orillas unificadas en un solo ser maravilloso, pero me temo que eso sería... un milagro.

Saludos odiseos.

Pd.- Leo que la amiga Isis te recomienda la 40 de Wolfgang... No te la aconsejo: precisamente esa sinfonía es la más característica del 'sonido mozartiano', y si no te gusta sería como un suplicio, jeje. De todas formas, imagino que ya la conoces de sobra.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Si Amparo, nuestra amiga Bel recordó a Julio César y llamó Bruto..... al¡Conde!. Besos pseudo-traicioneros a las dos. Sois divinas.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Gracias Antonio por salvaguardar mi sistema auditivo. Creo que voy a seguir tu consejo y recuperaré mis viejos discos de Frank Zappa, que es lo mismo que Mozart, pero en “yeyé”.