miércoles, septiembre 24, 2008

Carta de Ajuste


Las colillas han dejado paso a los crepitantes envoltorios pigmentados de los chupa-chups. ¿Chupa-chups? ¿Xupa-xups? ¿Sssshupa-sssshups? El eco eidético atiza las paredes de la caverna de mis ideas.El de sabor a coca-cola no me complace totalmente, mientras experimento una profundísima piedad por Prometeo.Demasiado cerca, los paisajes despojados de la Tebaida. Pero Antonio El Ermitaño, el abad víctima de mis tentaciones, no está. Y yo no tengo apenas fuerzas para abrasar arrianos. Después de estas lluvias todo irá mejor, aunque mientras, el Diablo habita en mí, dolorosamente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Ajustando desequilibrios?...Seguro que lo consigues, Conde, tú puedes con todo eso y más.

Anónimo dijo...

Estaba segura de haber dejado ayer un comentario aquí elogiando lo inteligente y divertido del escrito y la idónea imagen.
Abrazos.
Soy Bel