viernes, agosto 01, 2008

Anciano


En el interior de un ruidoso café
un anciano se apoya sobre un velador;
un periódico ante él, iluminado por la soledad.
Y en el desprecio de su miserable vejez
piensa qué poco gozó de los años
cuando tuvo vigor, y elocuencia, y belleza.
Ha envejecido tanto; lo siente, lo ve.
El tiempo de su juventud, como si hubiera sido ayer,
pasó. Qué velozmente, qué velozmente.
Medita en cómo ahora se ríe de él la Sabiduría;
y cómo fió siempre –¡qué locura!-
de esa embustera que le decía: “Mañana. Tienes mucho tiempo”.
Recuerda impulsos que contuvo; y el sacrificio
de su felicidad. De su insensata prudencia
se burla hoy cada ocasión perdida
....Hasta que de tanto evocar el pasado
se adormece. Hundido
sobre el velador solitario.
Konstandinos Kavafis

3 comentarios:

Bel dijo...

Uno de mis poemas favoritos de Kavafis y aquél que leo cuando quiero sentirme aún peor. ¿Tú eres el de la foto? ¡What a handsome!
Por favor, lee mis comentarios a tus entradas anteriores.
Un gran abrazo.

Anónimo dijo...

Amigo, qué bello blog. Kavafis Me encanta!
Besos
Martha Jacqueline

Elvira Rebollo dijo...

Mmm... Kavafis y su "insensata prudencia"...