martes, julio 01, 2008

Asia Lacis



“Acto seguido llamé a un trineo. Pero, cuando fui a subirme a él, después de haberme vuelto a despedir, le pedí que me acompañase hasta la esquina de la Tverskaya. Allí se bajó y, cuando el trineo ya volvía a ponerse en marcha, tiré de su mano, en plena calle, y me la llevé a los labios. Ella se quedó aún parada un largo rato, diciéndome adiós. Yo le hice adiós desde el trineo. Primero pareció como si anduviese de espaldas; luego dejé de verla. Con mi voluminosa maleta sobre las piernas, me dirigí llorando a la estación a través de las calles, en las que ya empezaba a anochecer.”

1 de Febrero de 1927.

Diario de Moscú. Walter Benjamin.

1 comentario:

Bel dijo...

Gracias por recordarme que aún me quedan tantos libros por leer, por ejemplo, éste de Walter Benjamin. No encuentro el último de él que leí, eran pensamientos sobre calles. Una maravilla. Pero buscándolo, he encontrado uno de Novalis y gracias a ti he releído sus himnos.
Un abrazo, conde.